miércoles, 14 de septiembre de 2022

Clausura de la Exposición: Ricardo Conejo Ramilo, médico y humanista [1922-2022]

    El pasado 22 de agosto, tras dos semanas de exhibición, la Exposición sobre el Dr. D. Ricardo Conejo ha cerrado sus puertas. Con esta muestra la Revista Rayya ha querido rendir un modesto, pero digno homenaje, a un personaje señero en la Archidona de las últimas décadas del siglo XX.

Queremos dar las gracias a todas las personas e instituciones que, de una u otra forma, han colaborado en la organización del acto: a la familia de D. Ricardo Conejo; a los que fueron sus amigos y, fieles a esa amistad, se acercaron, en la inauguración, de nuevo al amigo; a Paco Jiménez y Juan José Ventura; al Ayuntamiento de Archidona; a la Agrupación de Cofradías, Cofradía de la Soledad y Cofradía del Huerto; y a todos aquellos que, durante estos días, han pasado por la Exposición a conocer la figura del ilustre homenajeado. Y, sobre todo, ¡Gracias D. Ricardo por el buen hacer por su pueblo, sin reproches ni exigencias!

Para aquellas personas que no han podido visitar la Exposición, presentamos, seguidamente, una explicación de su contenido.

La muestra se ha estructurado en seis vitrinas y veintiséis paneles expositivos tamaño A3. Un busto de D. Ricardo, obra del escultor José Tello, bajo una máxima “donricardiana” han ocupado un lugar eminente en la Exposición,

La documentación bibliográfica y fotográfica ha sido seleccionada de diversa entidades: Archivo Colección Conejo (CC), que se encuentra depositada en la Biblioteca Municipal Dr. Ricardo Conejo Ramilo, Familia Conejo, Agrupación de Cofradías, Cofradía del Huerto y Cofradía de la Soledad. Desde Rayya, palabras de agradecimiento por tan desinteresada colaboración.

Los paneles expuestos han tratado de dar a conocer, por medio de reproducciones fotográficas, la vida de Ricardo: su familia, su niñez, su época de estudiante de Medicina, sus viajes, su vida social: carnaval, verbena…

Por otro lado, su obra, como autor de numerosos libros y artículos, se ha podido contemplar a través de la documentación expuesta en varias vitrinas, destacando la vitrina donde se muestran al observador sus manuscritos, perfectamente organizados en carpetas.

El visitante ha podido descubrir, en otros expositores, la diversidad de intereses científicos de Ricardo: la investigación histórica, reflejada en su Historia de Archidona; su compromiso con la medicina, de ahí que se haya expuesto su Tesis Doctoral y la serie de artículos que publicó en Actualidad Médica, y la, no menos importante, faceta ensayística de otras dos de sus publicaciones, Cabos Sueltos y Cómo se hace una empresa.

Su pasión por la Semana Santa archidonesa queda reflejada en otra vitrina en la que se constata su participación activa en varias cofradías.

Por último, la curiosidad impera en la vitrina dedicada a sus objetos personales: pasaporte, DNI, exlibris… sin olvidar su omnipresente tarrito de alcohol para desinfectar las manos.

Sin lugar a dudas, ha sido mucha la documentación que, por falta de espacio, ha quedado sin exponer: correspondencia, proceso de edición y difusión de la Historia de Archidona, artículos periodísticos, etc., no obstante, creemos que la documentación seleccionada y exhibida nos ha permitido conocer aspectos ignorados de nuestro ilustre paisano D. Ricardo Conejo.

Equipo Redacción Revista Rayya



Foto: Maite Astorga


Foto: Maite Astorga


Foto: Maite Astorga


Foto: Pepe Conejo

Foto: Alejandro Sánchez del Olmo


Enlace al video de la inauguración de la exposición:

(637) Inaugurada la exposición “Dr Ricardo Conejo Ramilo” cuando se cumple el centenario de su nacimiento - YouTube

jueves, 8 de septiembre de 2022

Algunas palabras sobre la Exposición del Centenario del Nacimiento de don Ricardo Conejo Ramilo

En primer lugar, mi agradecimiento a la revista Rayya y a Sole, por su invitación para participar en esta exposición.

Me vais a permitir que comente una anécdota que me vino al recuerdo cuando estábamos buscando la frase para colocar en la exposición, recuerdo a don Ricardo en los ventanales, en las cristaleras del bar de mi Chacho Lino y de mi Chacha Josefa, al que le gustaba ir y en algunas ocasiones, allí se sentaba con mi abuelo a tomarse una cerveza con las patatas fritas que preparaba de tapa, mi chacha Josefa, y recuerdo que decía en el verano. “que estos calores ponen los cuerpos de las criaturas muy malitos”. ¿Entonces si estuviera viviendo estos calores que diría?

Cuando estábamos montado la exposición, tenía que salir una de las banderas, una insignia de Archidona, quiero decir que don Ricardo, preocupado por las tradiciones llevó la porra fría de Archidona a Televisión Española. Personalmente y toda mi familia nos sentimos muy agradecidos, porque quién fue a hacer la porra a Televisión Española, fue mi abuelo el “Chato Imenez”. Ahí está el dornillo de encina donde hacia la porra, labraba la porra, cuando estaban haciendo carbón en el campo, por lo tanto, me identifico mucho con el tema de la exposición en ese sentido, en  esa experiencia personal y familiar.

Por otro lado, a mí me ha llamado mucho la atención, viendo documentos, recuperando las fotografías y haciendo los preparativos para la exposición, una palabra de la que no tenía idea de su significado. Creo que don Ricardo fue un renacentista, investigó el pasado para escribir la Historia de Archidona pero al mismo tiempo fue creando un presente con mucho futuro, lo que me llamó la atención, fue cuando aparece la foto del primer congreso a nivel mundial de Sofrología. ¿Me preguntaba que especialidad médica es? Hay especialistas aquí, que si igual me equivoco me pueden corregir en este tema, os cuento un poco en que consiste esta ciencia médica que fue desarrollada en los años 60 por un médico en Barcelona y a partir de ahí se organizó el primer Congreso Mundial de Sofrología en el año 1970 y a don Ricardo lo tenemos de ponente en ese congreso. Esa ciencia médica tratar de ayudar a los pacientes a paliar su dolor.

La verdad es que me llamó mucho la atención que, en esa época, un médico como don Ricardo, siempre en el pueblo, aunque fue viajero por todo el mundo, llegó a ser uno de los ponentes en ese primer congreso tan importante a nivel mundial.

Para mí ha sido una satisfacción enorme desde el punto de vista personal haber colaborado en esta exposición. 

 

Paco Jiménez

domingo, 7 de agosto de 2022

Exposición: Ricardo Conejo Ramilo, médico y humanista [1922-2022]

El próximo 21 de agosto habría cumplido D. Ricardo 100 años; sin embargo, hace ya treinta que su silueteada figura no hace sombra sobre las encaladas paredes de Archidona: “soy sombra de una luz”.

 Probablemente, el paso del tiempo haya hecho que los archidoneses más jóvenes desconozcan a tan insigne paisano, autor de la grandiosa Historia de Archidona y cuyo nombre rotula nuestra excelente Biblioteca Municipal.

 Aunque D. Ricardo era poco proclive a los homenajes (en algún momento manifestó que “Todos los homenajes matan. El póstumo ya ha matado”), desde Rayya se decidió, como muestra de gratitud y reconocimiento, dedicarle el número 17 de nuestra revista, en el que su sobrino homónimo, Ricardo Conejo Muñoz, presentó la que se puede considerar primera biografía de tan emblemático archidonés, cuya lectura recomendamos. Además, aprovechando que la Biblioteca que lleva su nombre es depositaria de sus obras y pertenencias personales, el Equipo de Redacción de la Revista planteó a la Concejalía de Cultura la oportunidad de organizar una exposición, coincidiendo con la fecha del centenario de su nacimiento, que mostrara aspectos, muchos de ellos desconocidos, de su vida y de su obra.

Siempre remiso a exhibir su intimidad, ¿qué pensaría sobre exponer ante sus paisanos aspectos variados de su vida privada, que tan celosamente trató de preservar?

Como personaje relevante de la más reciente historia de Archidona, D. Ricardo debe ser conocido por los más jóvenes, recordado por los que compartieron tiempos con él y valorado por el pueblo en el que pasó toda su vida; de ahí la conveniencia de rememorar con tal evento su figura.

Personalidad sugerente y enigmática, definido acertadamente por su sobrino como hombre ingenioso y perspicaz, poseedor de una curiosidad ilimitada y dotado de fina ironía, D. Ricardo representaba el paradigma de una figura tradicional en la cultura española que, desgraciadamente, cada vez escasea más, el médico humanista, interesado en cualquier sector del conocimiento humano y que aúna y armoniza la práctica médica, la erudición y la cultura: lector y melómano incansable, investigador, periodista, escritor, poeta, historiador, profesor, ilusionista... En palabras suyas: “Nuestra vida es conocer y conocer, pensar, pensar y pensar”.

 ¿Cómo podía vivir una personalidad tan singular en un espacio tan constreñido y en una plomiza época?

 D. Ricardo, lugareño y cosmopolita, deambulaba por Archidona y viajaba por el mundo. Disfrutaba de su pueblo, participaba de sus tradiciones, se divertía con sus amigos y, como fiel parroquiano, acostumbraba a jalonar su diario recorrido por los mismos establecimientos: Los Paquiros, Bar Casa Víctor, La Lobilla, La Peña, El Central, Ibrahim…, atalayas de observación atenta y puestos de escucha de oíble conversación. Y de aquí: “Paseando en la vida su alegría”, a soñar: “soy tan sólo en el mundo un soñador”, a viajar: España, diversos países de Europa, Oriente Próximo, Estados Unidos, e incluso a la Unión Soviética ¡y en aquellos tiempos! Y, pese a todo, siempre decía que la parte que más le gustaba de sus viajes era volver a su amada Archidona. ¡D. Ricardo, siempre el inigualable D. Ricardo!


Ricardo Conejo en New York (1975).

El estudio, análisis y selección de las piezas que se exhiben en la Exposición han sido fruto de la colaboración desinteresada de Sole Nuevo, Francisco Jiménez, Ricardo Conejo, Juan José Ventura y del que esto escribe, Juan Luis Espejo.

¡Quedan invitados a la Exposición!

miércoles, 13 de julio de 2022

Difusión: Jornadas de puertas abiertas del Archivo Histórico Municipal de Archidona

JORNADAS DE PUERTAS ABIERTAS

DEL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE ARCHIDONA

 

El pasado 1 de julio, dentro de la programación cultural para dicho mes, desde la Biblioteca Pública Municipal “Dr. Ricardo Conejo Ramilo”, en colaboración con el equipo directivo de Rayya y a petición de la concejala de Cultura, Carmen Romero, abrimos el Archivo Histórico Municipal (AHMA) y se expusieron en sus vitrinas los libros de las Respuestas Particulares del Catastro del Marqués de la Ensenada, es decir,  el “Libro de Fincas Seculares para seglares” y los “Libros de Fincas Regulares para clérigos e instituciones eclesiásticas. Como se pueden ver en estas fotos:















 Fotos: Manuel Garrido Pérez.

En mi vida laboral como Archivera-Bibliotecaria de este Ilustre Ayuntamiento de Archidona son tres ya las jornadas de puertas abiertas que se han realizado y puedo asegurar que, a pesar del general desconocimiento de la población en temas archivísticos y documentales, la respuesta ha sido muy satisfactoria: 46 personas han asistido al evento.

Desde el equipo directivo de Rayya, apoyamos dicha iniciativa, auspiciada por la Concejalía de Cultura y realizada por la Biblioteca Municipal, e insistimos en el empeño de que nuestro rico  patrimonio documental no quede en el olvido, ni caiga en el descuido, al tiempo que apostamos por su difusión entre la ciudadanía. 


EL CATASTRO DE ENSENADA

EN EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE ARCHIDONA



Imagen extraída de PARES (AGS, CE, RG, L560).

El documento conocido como Catastro del Marqués de la Ensenada o “Catastro de Ensenada” fue en su origen un ambicioso proyecto de reforma fiscal, puesto en marcha durante el reinado de Fernando VI, con el que se pretendía, entre otras cosas:

-Simplificar el anticuado y complejo sistema de rentas provinciales o tributos sobre el consumo (alcabalas, millones, cientos, tercias, etc.), agrupándolas en un solo impuesto o Única Contribución, distribuyendo la riqueza imponible en dos ramos: el de “lo real” (gravaba bienes y rentas) y el de “lo personal” (gravaba los ingresos derivados de la actuación profesional, fuese de tipo artesanal, liberal o comercial).

-Crear un sistema de recaudación fiscal gestionado directamente por la Corona, más eficaz y sin la intervención de intermediarios o arrendadores de rentas.

-Extender a toda la población las cargas impositivas de manera proporcional a la riqueza de cada individuo, acabando con los privilegios fiscales de la nobleza y del clero, tradicionalmente exentos de pagar impuestos.

Por todo ello, se puede considerar el “Catastro de Ensenada”, como el instrumento previo a “la primera declaración de la renta” y la más antigua y exhaustiva encuesta realizada sobre los pueblos de la Corona de Castilla a mediados del siglo XVIII.

En el año 1749, el monarca dicta un Real Decreto para que se lleve a cabo la redacción de un catastro, averiguación o pesquisa, en el que constase la riqueza de todos los pobladores de los casi 15.000 pueblos que se repartían entre las veintidós provincias del Reino de Castilla. La ardua tarea fue encomendada a Zenón de Somodevilla y Bengoechea, Marqués de la Ensenada (1707-1781), de ahí el nombre con que es conocido el proyecto.

Tan compleja y exhaustiva labor de registro y evaluación hacendística se realizó por funcionarios reales, los Intendentes Provinciales, que, en la visita a cada localidad, fueron recogiendo, en formularios y memoriales, la información suministrada por las declaraciones particulares de cada unidad familiar y de las distintas instituciones referida a sus ingresos provenientes del trabajo, patrimonio y rentas; peritos de la administración comprobaban la veracidad de los datos y, asesorados por las autoridades locales y por aquellos individuos buenos conocedores del pueblo y de sus vecinos, asignaban el valor fiscal de los bienes y rentas registrados.

El “Catastro de Ensenada” se compone de las llamadas Respuestas Generales, un cuestionario de 40 preguntas sobre el municipio o concejo a catastrar (nombre del pueblo, límites, jurisdicción, fuentes de riqueza de los vecinos y del Concejo, incluyendo campos, casas, cultivos, ganadería, comercio e industria, número de contribuyentes, etc.); y de las Respuestas Particulares, libros registro de haciendas, también llamados de “lo raíz” o de “lo real”, elaborados a partir de las declaraciones individuales de los titulares de bienes, distinguiéndose entre seglares o seculares y eclesiásticos o regulares. En estas averiguaciones personales se reseñaban detalladamente el oficio y las propiedades de casa vecino: casas, fincas, ganados y rentas.


Imagen extraída de PARES (AGS, CE, RG, L560).

Las Respuestas Generales se conservan en diversos Archivos Estatales. Concretamente, el Archivo General de Simancas custodia la copia compulsada completa de las contestaciones de todas las localidades de la Corona de Castilla. Por razones de conservación, en los años ochenta se microfilmaron y, posteriormente, se digitalizaron para facilitar el acceso desde el Portal de Archivos Españoles (PARES), del Ministerio de Cultura y Deporte. 

Copias de los libros de las Respuestas Particulares quedaron depositadas, desde el año 1756, en los ayuntamientos de los municipios catastrados, como es el caso de Archidona, en cuyo Archivo Histórico Municipal se conservan con las signaturas 305 y 306, los Libros de Fincas Seculares, para los seglares; y, con la signatura 307, el Libro de Fincas Regulares, para clérigos e instituciones eclesiásticas.

Debido a la propia complejidad del proyecto y a la resistencia de los estamentos privilegiados y de los poderes locales, este enorme esfuerzo administrativo, realizado entre abril de 1750 y el mismo mes de 1757, no se puso en práctica y la moderna e ilustrada reforma de la hacienda quedó abandonada definitivamente en 1779.

 Nota aclaratoria.

El Diccionario de la Academia de la Lengua define el término “catastro” como censo oficial estadístico de la riqueza urbana y rústica de un país. Pero también dice la Academia que “catastro” es la contribución real que se paga sobre rentas fijas y posesiones. Ambas acepciones son aquí procedentes, pues, tras la pesquisa, se había previsto establecer una contribución única, o catastro, consistente en el pago anual de un porcentaje, el mismo para todos, sobre la base imponible resultante del valor dado a los bienes y rentas de cada sujeto fiscal. El que la averiguación llevada a cabo sea conocida como “de Ensenada” se debe a haberse realizado bajo el impulso político y la dirección inicial de don Zenón de Somodevilla y Bengoechea (1702-1781), I marqués de la Ensenada, Secretario de Estado y del Despacho Universal de Hacienda, Guerra-Marina e Indias entre 1743 y 1754.


Equipo de Redacción de la Revista Rayya.



jueves, 9 de junio de 2022

Archivo

 DÍA INTERNACIONAL DE LOS ARCHIVOS

ALGUNAS NOTAS SOBRE EL ARCHIVO PARROQUIAL DE ARCHIDONA

 

Es el hombre vivo lo que hay que

buscar bajo el polvo de los archivos

y en el silencio de los museos

Georges Duby

 

Cada año, desde el 2007, se celebra el día 9 de junio el Día Internacional de los Archivos con el propósito de promover la conservación y gestión del patrimonio documental que custodian, destacando el valor de estas instituciones como depositarias de la memoria de los pueblos.

Con motivo de esta efeméride, el pasado año, la Revista Rayya dedicó unas notas a la formación de uno de los archivos que integran el rico acervo documental archidonés, el Archivo Histórico Municipal; ahora, como continuación de esta secuencia, le toca el turno a nuestro extrañado Archivo Histórico Parroquial de Santa Ana, que, paradójicamente, ya no se encuentra en el pueblo que lo creó, acrecentó, custodió y respetó durante 500 años.

De manera subrepticia, hace una docena de años, sus libros partieron, mediante un procedimiento tal vez legal, pero escasamente correcto, para integrarse en el Archivo Diocesano de la capital malacitana, lejos de los protagonistas de sus viejos folios. No cabe duda de que los archivos parroquiales son archivos privados, pues pertenecen a la Iglesia Católica y, por tanto, puede disponer de ellos; pero esto no debió ser impedimento para que los fondos archivísticos del parroquial de Santa Ana hubieran continuado, de alguna manera, formando parte del patrimonio documental del pueblo en el que habían permanecido durante siglos, ya fuera mediante un acuerdo entre  Obispado de Málaga, Ayuntamiento y clero de Archidona, como el suscrito en el caso de Antequera; o, como mal menor, dejando depositada una copia digitalizada de los fondos documentales eclesiásticos en el Archivo Histórico Municipal de Archidona para su consulta por los investigadores.

El origen de la parroquia archidonesa data, oficialmente, del año 1505, cuando el arzobispo de Sevilla, fray Diego de Deza, llevó a cabo la ordenación parroquial de la diócesis malacitana. En ella se menciona por primera vez la parroquia de Santa María de Archidona, erigida sobre la mezquita de la fortaleza archidonesa. Cinco años después, el prelado Diego Ramírez de Villaescusa reformó la anterior erección parroquial y Archidona pasó a tener dos sedes para su parroquia: la antigua de Santa María y la recién creada nueva iglesia "sub urbis", situada en la nueva población de la Villa Baja o Arrabal. Fue esta nueva parroquia, bajo la advocación de Santa Ana, la que debió de acoger el primer archivo parroquial de Archidona, producto de la  documentación generada por la relación del párroco con sus feligreses, con las autoridades religiosas y con las civiles.

La formación de los archivos parroquiales quedó institucionalizada en la obra legislativa del concilio de Trento (Decreto 11-XI-1563, sección 24), en el que se estableció la obligación de los párrocos de anotar y custodiar diligentemente todos los libros que fuesen necesarios para dejar constancia del ejercicio de su ministerio: impartición de los sacramentos del bautismo y del matrimonio, de los entierros (a partir de 1614) y del cumplimiento pascual; al tiempo que se les exigía llevar una estricta contabilidad de las rentas que permitían el sostenimiento de la parroquia. Los archivos parroquiales, por tanto, presentan una variada tipología documental, pero son los libros sacramentales los que forman la serie más relevante.

Estas disposiciones tuvieron efecto en nuestro país a partir de la promulgación de la Real Cédula de 12 de julio de 1564 dada por Felipe II; aunque ya algunas parroquias se habían adelantado en la aplicación de las normas tridentinas, como la parroquia de Santa Ana de Archidona, en la que venía siendo práctica habitual, desde hacía algunos años, el registro continuado de los bautizados y de los casados en la villa.

El primer Libro de Bautismos, o de Bautizados, de Santa Ana es el más antiguo de los que se conservan en toda la provincia de Málaga. Empiezan las anotaciones el 26 de febrero 1517 y continúan hasta el año 1532, registrándose, en sus 153 folios, 1243 bautizos. Es una valiosísima fuente de información para conocer los primeros nombres y apellidos archidoneses, sus oficios, posición social y su ascendencia cristiano vieja o morisca.

Primera hoja del Libro 1º de Bautizos, en la que aparece la siguiente cabecera: “LIBRO P (roto) en que se an de escrevir todas (las) /criaturas que se baptiza/ren deste año de mil e /quinientos y de/zisiete años /en esta villa /de Archido/na. /PRIMERO. Foto cedida por Alberto Castro Tirado.


Completan los iniciales registros sacramentales: el primer Libro de Matrimonios, también llamado Libro de Casados o Velados (1563-1587) y el Libro de Colecturía (1582-1590), también llamado Libro de Testamentos y Misas.

Hoja con los primeros registros del Libro 1º de Matrimonios, comienza así: Miercoles 19 de enero de 1563 años, desposo y /velo el presente Lucas de Valençuela, cura, a Pedro /de Molina, hijo de Pedro de Molina y de Costanza /Gomez, su mujer, y a Maria de Navas, hija de Miguel de /Navas y de Catalina Fernandez, su mujer. Padrinos Mi/guel de Navas y su mujer Ynes Gonçalez. Testigos Juan San/chez y Françisco de Avila. (Firmado) Lucas de Valençuela. Foto cedida por Alberto Castro Tirado.


Además de los libros sacramentales, otros antiguos documentos integran los valiosos fondos del Archivo: Índices, libros de Fábrica, de Capellanías, de Visitas Pastorales, de Confirmaciones, así como documentación diversa de cofradías, hermandades y asociaciones religiosas, de patronatos y fundaciones, etc.

El cumplimiento de los cánones de Trento con respecto a los registros parroquiales no significaba que su guarda y custodia se llevara con el orden conveniente, siendo frecuentes las pérdidas de documentos sobre los que se sustentaba la vida de la feligresía.

Por ello, y para evitar el daño que estos extravíos ocasionaban a las iglesias, el obispo de Málaga, García de Haro dictó en el año 1588 unas Reglas para la formación de archivos y custodia de papeles de las parroquias del Obispado, que ponían la base de la organización de los archivos parroquiales. Según el anterior decreto, cada parroquia debía tener:

un archivo que es un caxon de madera queste con sus pies alto del suelo, de la capaçidad que pareçiere que conviene y que tenga tres apartados a manera de caxas que se çierre todo el caxon como escritorio con una tabla, el qual dicho caxon tenga dos llaves diferentes y tenga la una llave( ... ) el beneficiado mas antiguo y la otra el mayordomo de la tal yglesia y el dicho archivo se ponga en la parte de la sacristía de la yglesia donde este bien guardado

Desconocemos si el archivo parroquial de Archidona cumplió las normas tal y como aparecen recogidas en el decreto, pero si podemos afirmar que en la iglesia de Santa Ana existió una habitación destinada a tal cometido, en la que en un gran armario de madera se guardaban los libros y escrituras parroquiales. Esta habitación, a la que se accede en la actualidad por unas puertas con bellos relieves de los cuatro evangelistas, era conocida como sala del archivo y albergó sus fondos documentales hasta los años sesenta del pasado siglo, para trasladarse entonces a la casa parroquial, sita en Calle de la Plaza o de D. Carlos, en dónde han permanecido depositados hasta su partida para el Archivo Diocesano.

            Desde Rayya. Revista de investigación sobre la historia y el patrimonio de Archidona y la comarca Nororiental de Málaga os invitamos a conocer y a apreciar el valor de nuestros Archivos y a perseverar en el compromiso de conservarlos y protegerlos.

jueves, 2 de junio de 2022

Fecha de recepción de artículos para el número 18 de la Revista Rayya

Desde el Consejo de Redacción se anuncia que se amplía el plazo para la recepción de artículos del número 18 de la Revista Rayya hasta el domingo 31 de julio.

Los artículos y materiales para publicación pueden remitirse a la siguiente dirección postal: Biblioteca Pública “Dr. Ricardo Conejo Ramilo” C/ Carrera, nº 1. 29300 Archidona (Málaga) o enviarse a estos correos electrónicos: revistarayya@gmail.com y biblioteca@archidona.es.

Puedes descargar las Normas de Publicación en este enlace.